Antes de comenzar, asegurese de que el piso (carpeta, cerámicos o granito) esté liso, limpio, libre de cera, grasa, aceite y polvo, y no tenga humedad.
Los materiales necesarios son: cutter o trincheta, separadores, lápiz y cinta métrica.

Comience la instalación en una esquina. Coloque la primera tabla con el lado de la ranura mirando hacia la pared. Siempre deben quedar 3-5 mm de espacio libre que sirven de junta de dilatación (luego será cubierto por los zócalos). Los separadores pueden ser cortes pequeños de tablas.

Para acoplar la segunda tabla, introduzca la ranura macho en la ranura hembra de la primera tabla a un ángulo de 15-20 grados aprox. Cuando baje la tabla, ésta deberá encajar en su lugar. Alinee los bordes cuidadosamente. Las tablas deben quedar planas en el piso.

Continúe uniendo las tablas de la primera fila hasta llegar a la última. Gírela 180° con el diseño hacia arriba y colóquela al lado de la fila. Mídala, máquela y mediante una regla y un cutter hágale una marca y córtela. Instálela según el Paso 2.

Comience la 2ª fila con el pedazo cortado de la fila anterior para escalonar las tablas. Los pedazos deben tener mínimo 20 cm y las uniones transversales deben estar descentradas por lo menos 40 cm con respecto a las de la fila contigua.

Para acoplar la 2ª fila a la primera, incline y presione la ranura macho lateral en la ranura hembra lateral de la 1ª tabla a un ángulo de 15-20° aprox. Baje y encaje las siguientes filas mientras alinea los bordes cuidadosamente.

Para que entre la última fila, ponga un panel encima de la fila anterior. Con la lengüeta hacia la pared, ponga otro panel al revés sobre el que se medirá y úselo como regla. No olvide dejar espacio para los espaciadores. Corte la tabla y colóquela en su lugar.